Los estudios bíblicos en la actualidad – Julio Trebolle

Julio Trebolle:

Los estudios bíblicos se han escindido en numerosas disciplinas, por lo que tratan de ser interdisciplinares: la arqueología, que ha dejado de denominarse “bíblica”; la historia, que no tiene ya tanto en consideración el testimonio histórico de la Biblia; la exégesis, que junto a los métodos clásicos histórico-críticos ha integrado otras metodologías y perspectivas; la teología bíblica, más viva de lo que parece aunque a la búsqueda de nuevos enfoques; el estudio comparado de la Biblia con las literaturas y religiones del Antiguo Oriente; el estudio de la literatura apócrifa, una vez diluida la frontera entre lo canónico y lo apócrifo; la investigación sobre los manuscritos de Qumrán, todavía apenas integrada en los estudios del Nuevo Testamento que siguen produciendo comentarios en los que apenas se hace uso de los nuevos conocimientos; la Biblia griega (la versión de los Setenta) y las versiones antiguas, más valoradas hoy gracias justamente a los descubrimientos de Qumrán; y otras muchas disciplinas que han adquirido carácter autónomo: la edición de los textos bíblicos, la historia del texto y la crítica textual, los estudios de las diferentes lenguas bíblicas, iconografía, rabinismo, primera patrología, etc.

A ello se añaden estudios que han alcanzado un gran desarrollo como los de género, de antropología, sociología y psicología, traducción y recepción, digital humanities, entre otros, en relación con la Biblia.

Más allá de la interdisciplinariedad, los estudios bíblicos se han vuelto globales. La Biblia se estudia en relación con el Corán y con los libros sagrados de otras religiones. No se estudia ya sólo en departamentos bíblicos, sino en departamentos de religiones, de literatura comparada y también de antropología o sociología. No la estudian sólo “biblistas”, protestantes, católicos u ortodoxos, sino también especialistas de los campos más dispares, incluidos los que se confiesan “seculares” o ateos.

Se tratan temas globales de extrema actualidad, como Biblia y violencia, tolerancia, ecología desigualdad social o emigración. Aunque predominan los estudiosos de los países del Norte, son ya muchos los de los Sures, americano, africano y asiático. La Biblia es más leída – o dice más – en los países del Sur que en los del Norte, los cuales, sin llegar a proscribirla como en las épocas nazi y soviética, la abandonan, la reducen a literatura, o la acusan de violenta cuando antes la acusaban de débil con Nietzsche, de escapista con Freud y de adormidera del pueblo con Marx.

Artículo completo en: Religión Digital

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